Clínica Veterinària Poblenou

Los 8 métodos para que tu gato deje de morder y arañar

1. Concentra sus energías de juego en los juguetes, no en tus manos

Cuando un gato se siente emocionado y juguetón puede querer agarrarte de las manos y los pies, pero es importante enseñarle que solo se pueden “cazar” los juguetes. De lo contrario, a medida que crecen, su mordida puede causar accidentes y terminar haciendo daño sin querer.

La próxima vez que tu mascota salte por tus tobillos o te muerda las manos, reacciona diciendo quedándote muy quieto, evita hacerle caso para que no piense que ha conseguido su objetivo… comenzar el juego.

Redirige su atención a un juguete (puedes lanzarle lejos una pelota en cuanto veas que se acerca, adelántate a su “emboscada”) y deja de jugar por unos minutos.

2. Redirígelo a un rascador

Arañar es un comportamiento natural en los gatos. Todos necesitan un rascador para estirar las garras y marcar su territorio. En el juego, tu gatito puede usar sus garras como práctica de caza y ataque: ¡la agresión en el juego es normal! Pero si practica en ti, tienes que redirigir a tu gatito a su rascador o juguetes cada vez que saque las garras.

Puedes reconocer cuándo tu gatito planea saltar y rascarse por la postura de su cuerpo: las pupilas dilatadas, la cola moviéndose hacia adelante y hacia atrás y las orejas planas hacia la cabeza, ¡son signos de un ataque inminente!

Entrenar a tu gatito para que use su rascador debe ser otra parte clave de sus lecciones. ¡Asegúrate de que cada gatito de tu casa tenga acceso a un rascador, al menos para cada uno (más uno extra)! Así mantendrán las garras bajo control.

Colócalos cerca de las zonas en las que descansan o cerca de alguno de los límites de su territorio que hayan marcado ya.

Recuerda que deben ser estables y suficientemente altos como para que se puedan apoyar y estirar.

3. Detén el juego e ignora los comportamientos de morder y arañar inmediatamente

Si tu gatito se comporta de forma demasiado agresiva y te muerde o te araña mucho (cuando ya no estamos hablando de un mordisco accidental), asegúrate de enseñarle que eso no está bien.

Cuando se produzca este comportamiento, deja de jugar con tu gato de inmediato. Aléjate de tu mascota y no la recompenses con atención.

Alejarte de tu mascota, y dejarla sola para que se calme sin interacción (no hables ni mires en su dirección) durante 5-10 minutos, es la mejor manera de detener el juego agresivo. Haz esto cada vez que tu mascota se comporte de forma agresiva y pronto aprenderá que el mal comportamiento solo le proporcionará indiferencia.

4. Utiliza tu voz

Tu voz puede ser de gran ayuda para que tu mascota sepa cómo te sientes. Para detener el comportamiento de morder y arañar, usa una orden aguda como “¡no!” o “¡ay!” cada vez que tu gato te muerda. Este sonido, combinado con ignorar el comportamiento no deseado, puede hacerle entender que no te gusta. Sin embargo, nunca le grites a tu gato. Siempre usa un tono tranquilo y jamás pierdas los estribos. Tu mascota no lo entenderá, y una reacción de enfado puede hacer que tu gato se ponga nervioso o desarrolle miedo. De este modo, incluso empeoraría su comportamiento.

Después de unos minutos, cuando sientas que es hora de reanudar el juego, continúa usando tu voz para recompensar el buen comportamiento y calmar el juego. Recompensa siempre el buen comportamiento y frena cada vez que tu mascota se emocione demasiado y sea demasiado terca en su ataque.

5. Juega cada día con él

La rutina es importante para nuestros gatos, y las sesiones de juego diarias de 10-15 minutos dos o tres veces al día, pueden ayudar a tu gato a relacionarse contigo, a sentirse relajado y feliz en casa y a deshacerse de su exceso de energía o agresividad.

Para antes de que tu amigo llegue a excitarse demasiado y pierda el control. Puedes finalizar escondiendo unos trocitos de comida para que los busque con su olfato.

Enseñar a tu gatito a jugar con calma es una parte importante de vuestro camino juntos y educarle para que no muerda ni arañe durante el juego es una parte clave de eso. Si refuerzas los buenos comportamientos de juego e ignoras los no deseados todos los días, tu mascota pronto aprenderá a comportarse.

6. Evita reforzar los comportamientos no deseados de mordiscos y arañazos

Aunque puede ser tentador seguir jugando con tu gatito después de que te muerda o te arañe, hacerle caso puede reforzar que estos comportamientos le parezcan bien, incluso puede comenzar a morderte o arañarte para obtener más atención. En lugar de esto, aléjate siempre e ignora a tu gato inmediatamente cuando ocurra un comportamiento no deseado.

7. Comprueba que esté sano

Si continúa mordiendo o arañando, o si tu gato parece inusualmente agresivo, es urgente que compruebes con el veterinario que tu mascota no tenga ningún problema de salud. El dolor o la enfermedad pueden hacer que tu gato se sienta a la defensiva, y aumenta la probabilidad de que ataque.

8. Crea un entorno en calma

Un gato estresado o ansioso también puede ser más propenso a mostrar comportamientos que incluyan mordiscos o arañazos. Para ayudarlo a sentirse más tranquilo, asegúrate de que su entorno sea el correcto. Comprueba que has proporcionado suficientes recursos para cada gato (incluidos los escondites, el acceso a la comida, el agua, los areneros y los postes para rascar).