Clínica Veterinària Poblenou

Eutanasia: ¿cuando?, ¿cómo?, ¿lo podemos explicar a los niños?

La decisión de someter a la eutanasia a nuestras mascotas suele ser muy difícil, y el consejo de su veterinario será invaluable para tomar decisiones difíciles.

Cuando no existe una alternativa razonable, permitir que una mascota muera en paz y dignidad puede ser un gran alivio. La eutanasia puede ser una de las cosas más amables que puede hacer una familia cariñosa por un animal que sufre. Las familias y los veterinarios juntos tienen la responsabilidad de no permitir que ocurra un sufrimiento innecesario y de mantener una calidad de vida razonable para nuestros queridos amigos. Cuando esto no es posible, la eutanasia que permite un final pacífico para evitar el sufrimiento es extremadamente importante.

¿Qué sucede cuando se practica la eutanasia a una mascota?

El procedimiento real de la eutanasia de una mascota suele ser muy sencillo e indoloro. Implica administrar una gran sobredosis de un agente anestésico que simplemente hará que el animal pierda el conocimiento y luego muera rápida y pacíficamente. Por lo general, esto se logra mediante una inyección intravenosa, usando una vena en la pierna delantera. La pérdida del conocimiento y la muerte suelen producirse segundos después de la administración de la inyección.

A veces, a medida que el animal pierde el conocimiento, respira profundamente o jadea, y ocasionalmente puede haber algunas contracciones o espasmos musculares involuntarios durante unos momentos después de que haya ocurrido la muerte. La micción y la defecación a menudo también ocurren poco después de la muerte del animal. Todos estos signos son bastante normales y no deben confundirse con “signos de vida”. La eutanasia realizada de esta forma suele ser rápida, controlada, sin estrés e indolora.

Sin embargo, si un animal está muy nervioso, a veces un veterinario puede administrarle un sedante, para calmarlo antes de la eutanasia, para asegurarse de que sus momentos finales estén completamente libres de angustia e incomodidad. 

Lo importante que debes recordar, si estás con tu mascota durante este período, es que te mantengas lo más tranquilo y silencioso posible para consolarla durante este proceso. Es probable que cualquier pánico o malestar que detecten en usted cause angustia también a la mascota.

Planificación de la eutanasia

Con suerte, su veterinario hará todo lo posible para asegurarse de que todo el proceso de eutanasia sea lo más suave y compasivo posible, tanto para su mascota como para usted. No debe tener miedo de hacer preguntas sobre el proceso para ayudarlo a planificar y aceptar lo que sucederá usted mismo. Este es un momento muy importante para ambos. Habla primero del proceso con tu veterinario y haz las preguntas que quieras. Si algo no está claro, es mucho mejor que preguntes de antemano, en lugar de enfadarte después si todo no salió como lo habías imaginado.

Puede elegir cuánto desea involucrarse en el proceso, si quiere estar con su mascota y sostenerlo cuando sea sacrificado, y si desea o no llevar el cuerpo a casa. 

¿Puedo llevar a mi mascota a la eutanasia en casa?

Algunos veterinarios no hacen visitas a domicilio (salvo en caso de emergencia), pero esto no se debe a que sean difíciles: los animales pueden reaccionar de manera diferente en su entorno familiar y, sin las instalaciones dentro de la clínica veterinaria, el proceso a veces puede ser más difícil y riesgo de más complicaciones. Sin embargo, la mayoría de los veterinarios estarán dispuestos a realizar la eutanasia en la casa. Si una visita domiciliaria no es posible o apropiada, el veterinario puede concertar una cita en la clínica durante un momento tranquilo, cuando no hay otras personas alrededor, para evitar un estrés indebido tanto para usted como para el animal. 

¿Puedo estar ahí?

Puede elegir estar presente cuando se realice la eutanasia o dejarlo con el veterinario. Es totalmente tu elección: no debes sentirte culpable si esto te resulta demasiado difícil o angustioso. 

Duelo por tu gato

Es completamente natural sentirse molesto y emocionado cuando su mascota muere. No tenga miedo de mostrar sus sentimientos frente al veterinario, él o ella lo entenderá completamente.

También se necesita tiempo para superar la pérdida y es posible que experimente una mezcla de emociones: desconcierto, tristeza, soledad e incluso ira. Todo esto es bastante normal y es parte del proceso de aceptar su pérdida. No debes sentirte culpable ni culparte por su muerte: la decisión de eutanasia generalmente se toma solo como un acto de verdadera bondad para evitar el sufrimiento.

Atesora tus recuerdos; recuerda los buenos momentos y lo que más amabas de tu mascota. También puede ser útil hablar con alguien sobre sus sentimientos.

Ayudar a los niños a afrontar la situación

Los niños también pueden tener dificultades para aceptar la eutanasia. Esta puede ser la primera experiencia de muerte de un niño y es importante ser honesto con ellos. Dígales la verdad y anímelos a hablar sobre sus sentimientos y a compartir sus sentimientos con ellos. Habla abiertamente sobre tu mascota y trata de concentrarte en los buenos momentos.

Una nueva mascota puede ayudar, pero a menudo es mejor no tener otra demasiado pronto, ya que usted y su hijo necesitarán tiempo para superar la muerte de la vieja mascota.

https://icatcare.org/advice/euthanasia/

 

La Animal Welfare Foundation.https://www.bva-awf.org.uk, ha elaborado un documento de como llegado un momento tenemos que decirles adiós . La eutanasia compasiva es la forma y este documento nos explica el porqué y el cómo. Esta asociación de veterinarios de Gran Bretaña ayuda con sus acciones y con sus consejos al bienestar animal.

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