Clínica Veterinària Poblenou

TOXOPLASMOSIS

Tanto perros como gatos pueden padecer zoonosis transmisibles, aunque existen informaciones erróneas sobre posibles riesgos de esta enfermedad en gato que se relaciona directamente con la Toxoplasmosis.

La Toxoplasmosis es una enfermedad zoonótica importante. Alrededor de un 30% de la población británica tiene una evidencia serológica de infección pero, como en gatos, la vasta mayoría de estas infecciones tampoco son sintomáticas o tienen como resultado unos signos clínicos muy leves. No obstante, existe una presentación de la toxoplasmosis que reviste mucha gravedad, y es cuando ésta se adquiere de forma congénita. Como se explica anteriormente, esto solamente puede ocurrir si previamente  la mujer que no ha sido expuesta anteriormente (no es inmune) adquiere el toxoplasma DURANTE el embarazo. En esta situación existe una posibilidad de un 40% de que el feto adquiera la infección, y alrededor de un  10% de estos casos  presenten alteraciones neurológicas o enfermedades oculares graves en el nacimiento.

Muchas encuestas muestran que tener un gato o tener un contacto directo con gatos NO constituye un mayor riesgo de adquirir toxoplasmosis. Aunque los gatos son cruciales para el ciclo de vida del toxoplasma, y son la única fuente conocida de ooquistes en el ambiente, son los gatos perdidos y los salvajes más que los domésticos los que están implicados en este proceso. En UK y en otros países industrializados principalmente son adolescentes y adultos  los que adquieren la infección por T. Gondii, y está  correlacionado con la costumbre de comer carne poco cocinada o manipulada con poca higiene. La ingestión de carne infectada parece ser  la mayor forma de infección en humanos en UK.

Siguiendo unas medidas mínimas en la higiene y conservación de la carne se puede disminuir considerablemente el riesgo de contagio humano.

  • Cocine la carne perfectamente al menos a 70C
  • Lávese las manos, utensilios y superficies de forma cuidadosa después de manipular alimentos crudos.
  • Lave cuidadosamente todos los vegetales
  • Póngase guantes cuando manipule tierra del jardín potencialmente contaminada por heces de gatos.
  • Limpie la bandeja de arena de su gato, diariamente, y desinféctela con agua hirviendo. Si se hace todos los días, incluso si su gato defeca heces con ooquistes, estos no habrán esporulado todavía y por tanto no serán infecciosos en el momento de su limpieza diaria.
  • Tome medidas para que sus gatos no puedan cazar y evite alimentarlos con carne cruda o poco cocida.
  • Cubra los fosos de arena de los niños o cajas para prevenir que los gatos los usen como arenero.

Toxoplasma gondii es un coccidio que infecta prácticamente a todas las especies de sangre caliente, incluidas las personas. Es una infección muy frecuente: entre el 30-40% de la población mundial es seropositiva.
En mujeres embarazadas no expuestas previamente a T. gondii (seronegativas) la infección puede provocar abortos, muertes neonatales, importantes malformaciones congénitas y secuelas neurológicas graves en el feto.

En cambio, si la mujer embarazada ha sido infectada previamente a la gestación (y por lo tanto presenta anticuerpos frente a T. gondii), nunca se producirá el contagio al feto.

En España, la detección de anticuerpos frente a Toxoplasma gondii forma parte de las pruebas rutinarias realizadas en las revisiones ginecológicas durante el embarazo.

Dado que el gato es el único animal que puede eliminar en las heces las formas infectivas del parásito, es frecuente advertir a las mujeres embarazadas o con planes de tener hijos sobre los potenciales peligros del contacto con los gatos.
Aun así, la toxoplasmosis en gatos es una enfermedad poco frecuente.
La gran mayoría de las personas que se infectan lo hacen por la ingestión de carne poco cocinada, de vegetales u hortalizas contaminados con ooquistes del parásito o por el contacto directo con suelos contaminados. Por tanto es erróneo asumir que siempre que una persona se infecta con T. gondii, el origen de la infección ha sido el contacto con un gato.
Los gatos infestados por T. gondii son los responsables de diseminar el parásito al ambiente dentro de sus deyecciones, pero las heces de gato recién eliminadas no suponen un riesgo real de contagio.

Las personas se infectan al ingerir:
◗ Carne poco cocinada o cruda.
◗ Leche cruda de cabra.
◗ Verduras frescas no lavadas adecuadamente.
◗ Agua contaminada.
◗ Restos de heces de gatos infectados por Toxoplasma gondii que se encuentren en la fase de eliminación de ooquistes.
◗ O durante labores de jardinería o en patios de juegos para niños, si las arenas están contaminadas (el contagio requiere que se metan las manos sin lavar en la boca).

La infección no se produce tocando  o acariciando al gato.

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